• Seguros y Garantías

    Información actual para Venezuela y Latinoamerica
  • Seguros y Garantías

    Portal de las Reaseguradoras
  • Seguros y Garantías

    Actualidad Juridica y Financiera
  • Seguros y Garantías

    Documentación Académica y Practica
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4

El Cúmulo en Fianzas

Los verdaderos cúmulos en fianzas

1.- Introducción

En esta oportunidad le he dado un título a la exposición que desde la óptica de algunos de los participantes podría generar curiosidad, esto lo hice quizá motivado por los asesores en mercadeo y lo digo porque si alguno de los presentes ha asistido a esta conferencia con la convicción de que saldrá de ella conociendo cuales son los verdaderos cúmulos en fianzas y en especial en la Aseguradora para la cual trabaja, lamento mucho desilusionarlo, dado que en realidad no tengo una respuesta concreta para el planteamiento que alude el tema.

Espero que en el público alguien nos pueda dar pistas para llegar a conocer los verdaderos cúmulos en fianzas; sin embargo, para consuelo de ustedes les digo que me siento obligado a explicar, al menos por qué elegí este título.

Debo aclarar que el tema es bien técnico y específico, no con ello estoy negando que carezca de base jurídica, pero si presupone que manejemos la base general de la fianza y de la teoría general de las obligaciones. De modo que cualquier duda que surja de la propia charla o de algún aspecto relacionado directa o indirectamente con ella, les ruego lo abordemos en la fase de las preguntas.

Desde hace varios años la Superintendencia de Seguros viene solicitando a las distintas compañías de seguros, un listado que contenga las cifras a riesgos en fianzas, dicho listado refleja la sumatoria de todas las fianzas otorgadas durante la existencia de la aseguradora y que no han sido bajadas de cúmulo de riesgos, es decir, que no han sido finiquitadas. Primera palabra que requiere de un atención especial, pero no se preocupen de ésta si les hablaré, su significado entra dentro de los aspectos jurídicos que les mencionaba.

Dicho listado, el requerido por la Sudeseg, es denominado así: “FORMATO 1. INFORMACION RELATIVA A LOS CONTRATOS DE FIANZAS EMITIDAS EN BOLÍVARES VIGENTES AL 31/12/10. (EN BOLÍVARES), la información que debe contener está referida a: identificación del acreedor, del afianzado, número de fianza, tipo (cumplimiento, licitación, anticipo, etc., moneda, fecha de emisión. Vigencia del contrato (afianzado), suma afianzada, suma retenida, suma colocada en reaseguro, comisiones de corretaje de seguros y de reaseguros y datos de la contragarantía, detalles incluyendo su monto.

El año pasado la propia Superintendente de Seguros, me hizo saber su preocupación por las sumas a riesgos en fianzas en el mercado y por la capacidad de reaseguro para tales exposiciones.

Entiendo que sobre estos particulares existen muchos tabúes, por una parte, y falta de aplicación de parámetros técnicos, los cuales son usados en otros ramos sobre las exposiciones a riesgos, por otra parte.

En términos aseguradores se habla de cúmulo de riesgos en el siguiente sentido: situación que se produce cuando determinadas partes de un mismo riesgo están aseguradas simultáneamente por la misma entidad aseguradora, o cuando ciertos riesgos distintos están sujetos al mismo evento; en este último sentido, se dice, por ejemplo, que forman cúmulo las diversas factorías de una misma industria cuya proximidad hace presumible que el incendio iniciado en una de ellas se propague a las restantes. (tomado de babylon.com).

También se dice que es: la situación de agravamiento del riesgo asumido por una Entidad Aseguradora, al aceptar varias porciones de un mismo riesgo o distintos riesgos que, aún diferentes, están sujetos al acaecimiento de un mismo evento, (tomado de Segurb2b.com.).

2.- Definición

En fianzas, en sentido general, el cúmulo de riesgos en la sumatoria de todas las fianzas vigentes, de todos los clientes, que tiene una aseguradora en una fecha determinada; en sentido particular es la sumatoria de todas las fianzas vigentes de un cliente en una fecha determinada.

Puede decirse también que el cúmulo de riesgos en fianzas, referido a un cliente, se corresponde con la operación aritmética de fianzas otorgadas menos fianzas finiquitadas, cuyo resultado es fianzas vigentes y la sumatoria de todas las fianzas vigentes arroga como resultado el cúmulo.

Decía ALTAMIRANO, Juan Arturo, en el IV Seminario Regional de la Asociación Panamericana de Fianzas, llevado a cabo en la Isla de Margarita, Venezuela, en el 2004, que en las diferentes prácticas afianzadoras, es decir, en los diferentes países el cúmulo de riesgos en fianzas se denomina en formas diversas, entre ellas tenemos: Responsabilidades acumuladas, montos vigentes, vigencia del cliente, etc.

2.1.- Análisis de la definición

El cúmulo vigente en fianzas tiene varias implicaciones, a saber:

(a) Permite conocer si aún nos queda o no disponibilidad para alimentar el contrato de reaseguro automático, me explico, sabemos que en el contrato de reaseguros, cualquiera que sea su modalidad, proporcional (cuota parte, excedente) o no proporcional (exceso de pérdidas), los reaseguradores le dan a la compañía de seguros un límite de protección o suscripción por cliente y por fianza.

En ese sentido cada vez que una afianzado o un potencial afianzado solicita fianzas, una de las labores que realiza la aseguradora es verificar si la sumatoria de las fianzas solicitadas (cumplimiento, anticipo y laboral, normalmente) conjuntamente con la sumatoria de las fianzas vigentes, si las tiene, supera la capacidad o límite conseguido en el contrato automático de reaseguro, si ello fuere afirmativo antes de la entrega de las fianza solicitadas, se debe ofrecer el negocio en reaseguro facultativo, ello por varias razones: (i) si finalmente no es posible colocar el negocio en facultativo por que el riesgo no es atractivo para los reaseguradores, la Aseguradora, en principio, no puede emitir las fianzas, amén que tiene que revisar muy bien las exclusiones del contrato automático de reaseguro; (ii) es posible que el negocio si sea del interés de los reaseguradores pero la tasa no sea atractiva, en este caso o se aumenta la tasa, sería lo recomendable, o la compañía de seguro tendría que sacrificar parte de su comisión, para poder alimentar la oferta con la tasa exigida por los reasegurares.

(b) Permite comparar el cúmulo que el cliente tenía con el nuevo que tendrá, sumando las fianzas vigentes con las nuevas que solicita, con la capacidad financiera del afianzado.

Quizá para los bancos a para las compañías afianzadoras, como ocurre en México, esta labor sería similar al estudio y actualización de la situación crediticia de los clientes –afianzados- y contragarantes. Para lo cual no sería suficiente con la labor propia que llevase cada afianzadora del historial de sus clientes, sino que tal vez requerirían del apoyo de empresas especializadas en el estudio de la situación crediticia de sus clientes y potenciales clientes.

Ahora bien, cuando hablo de la capacidad financiera en realidad me refiero a los bienes del afianzado que no están comprometidos, que se encuentran libres, en términos aseguradores sería el patrimonio propio no comprometido.

Si el patrimonio, no comprometido, del cliente es inferior al cúmulo de fianzas, sumando las nuevas solicitudes, ello generará un alerta, en el sentido que si nos interesa el negocio, debemos insistir en la baja inmediata del cúmulo de riesgos, es decir, que el cliente nos traiga finiquitos o presente copias de valuaciones que rebajen las fianzas de anticipo o tendrá que aportar nuevos balances de empresa relacionadas o de los propios socios, personas naturales, que constituyan nuevas contragarantías o nuevos colaterales.

En este estado del análisis del riesgo, debemos tener en cuenta que de la relación de obras pendientes de ejecución, resulta un número de fianzas que también están vigentes y que si no están sumadas dentro del cúmulo nuestro, entonces están vigentes en otra compañía de seguro o banco, esa cuenta también debemos hacerla y por supuesto bajarla también de la capacidad financiera del afianzado.

(c) Obviamente un cliente a quien se le ha otorgado muchas fianzas y en un momento determinado tuvo un cúmulo alto, pero en la fecha que se verifica su cúmulo vigente resulta que es bajo –recomiendo entonces verificar el historial del cliente y chequear la relación fianza otorgadas menos finiquitas- por el hecho que ha presentado valuaciones y finiquitos, resulta ser un cliente merecedor de todo nuestro apoyo porque tiene a su favor un indicativo, es cumplidor de sus obligaciones.

Quiero resaltar en este punto lo que en algún momento denominé: “seguimiento de contrato”, es labor de cada compañía que se dedica al otorgamiento de fianzas contar con una persona para llevar casi de forma exclusiva el seguimiento de los contratos, cuya labor se materializará en la actualización de los cúmulos, debería existir un departamento dentro de la Gerencia de Fianzas que podría llamarse Departamento de Cúmulos.

3.- Cúmulo real a riesgos en fianzas

La mayoría de nuestras fianzas se otorgan para respaldar contratos cuyas duraciones son menores a un año, pero también es cierto que un porcentaje alto de estas garantías vencen cuando se obtenga la recepción definitiva, asunto que no es regular conseguir.

Nos preguntamos qué pasa con el grueso de las fianzas vigentes de un cliente cuyos contratos se presumen vencieron? Al menos tal deducción resulta del borrador del mismo contrato, el cual recibimos, o la carátula de éste, al momento de la emisión de la garantía.

En una cartera de fianzas de una compañía de seguro existe una composición diversa, en ella se suman todos los tipos de fianzas, unas que se otorgan antes de las firmas de los contratos, fianza de licitación, cuyas vigencias suelen ser máximo de un año y no se renuevan, de modo que cabría preguntarse: por qué aún permanecen en el cúmulo de riesgos? Otras que se otorgan durante la existencia de contratos de obras: cumplimiento, anticipo, laboral; otras para las culminaciones de contratos de obras; buena calidad y debida ejecución; otras para obligaciones distintas y aisladas unas de otras: aduanales, judiciales (estas son las menos), cumplimiento para contratos de servicios, suministros.

He resaltado lo anterior porque me pregunto, por qué tenemos que darle  mismo tratamiento a todas las fianzas si los “riesgos que ellas amparan” son distintos, tanto en su azarosidad, frecuencia o impacto? Por qué no se realiza un análisis de las obligaciones que ellas amparan, del tiempo transcurrido, para tomar decisiones que nos permitan aumentar o bajar nuestras retenciones. Mismos comentarios merecen las fianzas de clientes cuyos colaterales, están representados por cartas de créditos stand by, anticipos administrados, hipotecas, prendas, fideicomisos. Clientes que pertenezcan o que sean empresas multinacionales.

Quizá esté equivocado pero creo que son contadas las aseguradoras que le prestan atención al tema del seguimiento de contratos, actualización de cúmulos, actualización de expedientes y de archivos en las áreas de fianzas, mucho menos de pensar en una empresa especializada en el estudio de la situación crediticia de los potenciales clientes.

Es posible que en algunos casos tengamos evidencia cierta del avance de la obra, por que el cliente presentó valuaciones para disminuir las fianzas de anticipo y en consecuencia podríamos descontarle (subjetivamente) un valor importante de la garantía de fiel cumplimiento.

En otros casos de pronto no hemos recibido valuaciones, en consecuencia las fianzas de anticipo permanecen iguales, pero mediante inspecciones a las obras pudimos constatar los avances importantes de las mismas e incluso que las tales obras culminaron, pero no hemos podido finiquitar las fianzas ni bajar los anticipos porque el cliente no ha presentado ningún documento que nos permita realizar esta labor.

Podría se que la aseguradora de que se trate decida para ciertos clientes considerar subjetivamente una baja del cúmulo de riesgos porque quiere seguir dejando en su retención una partida significativa de este cliente, para las personas conservadoras tal decisión sería inapropiada, pero en la práctica le estaría cediendo sumas a los reaseguradores castigando su retención con exposiciones no reales de riesgos.

Los casos más usuales no son los citados sino que muchos clientes al copar su cúmulo y frente a las exigencias de su compañía de seguro, para que rebaje las fianzas vigentes presentando valuaciones y finiquitos y en el peor de los casos que presente nuevas contragarantías, algunas veces hasta por celeridad en la obtención de las fianzas migran a otras aseguradoras.

Nos preguntamos existe alguna posibilidad de sincerar el cúmulo de riesgos en fianzas, cuando la obtención formal de los finiquitos haya sido agotada y el grueso de las fianzas vigentes corresponden a contratos con duración menor a un año?.

Cualquier cosa que yo diga a respecto podría entrar en el campo de la especulación y de la subjetividad, pero permanecer ajenos a la realidad y sobre todo mantener una posición legalista y cerrada, es lo que marca la diferencia entre los conservadores que avanzan lentamente pero a paso firme y lo que avanzan más rápido y no siempre con pisadas débiles.

Cómo conseguir el equilibrio? Cuál es la posición más recomendable? Obviamente no tengo las respuestas, como lo dije al inicio de esta exposición. Sin embargo dejaré conocer algunas ideas, que podrían ser consideradas temerarias.

Me parece que lo propio sería realizar un trabajo técnico, me refiero a un estudio que realicen los actuarios apoyados por abogados especializados en fianzas, para analizar las estadísticas de siniestralidad en fianzas, a menos los siniestros reportados en el bance de cada compañía de seguros en los últimos diez años.

De ello resultará la siniestralidad promedio en este período, si somos más acuciosos podríamos incluir en estos reportes lo que denomino los conatos de siniestros en fianzas, es decir, aquellas reclamaciones que finalmente los clientes negocian con sus acreedores y por supuesto los casos no pagados pero que se encuentran en litigios.

Podría ocurrir que nos consigamos con sorpresas, como por ejemplo que la siniestralidad en fianzas  sea bajísima en comparación con las sumas expuestas a riesgos.

También debemos señalar que los acreedores públicos no pueden tener el mismo tratamiento que los acreedores privados para aquellos contratos con duración menor a un año y cuyas garantías aún permanezcan vigentes en el sistema. 

Una vez culminado este trabajo los técnicos podrían sugerir a las aseguradoras para las cuales trabajan o asesoran en cuales casos podrían ampliar su retención porque la exposición a riesgo que aparece en su sistema, en sus reportes, puede ser disminuida o no es tal y que en todo caso su verdadera exposición de pérdida en caso de siniestros estaría por debajo de la retención recomendada para la cartera o para determinados clientes.

Buscar

slider1
slider4
List with onlain bookmakersGBETTING